Este parámetro es el más inestable de todos porque está condicionado con el ánimo de la persona en el momento en que ha ejecutado el escrito.

La dirección también está limitada por la destreza gráfica de la persona que escribe, ya que es habitual que se encuentren direcciones oscilantes cuando la persona no está acostumbrada a escribir. Es importante destacar que cuando hablamos de dirección nos fijamos siempre en la dirección de las líneas, subrayados o renglones que componen el escrito, no de las letras. Por lo tanto, la dirección de las líneas es un parámetro de la escritura que mide el nivel de oscilación o rectitud entre renglones.

  • Dirección ascendente de las líneas: Las líneas ascienden hacia la zona superior del papel este rasgo señala optimismo, la persona se muestra positiva.
  • Dirección descendente de las líneas: Las líneas descienden notablemente hacia la zona inferior del papel; este rasgo denota pesimismo y un estado físico delicado, agotado o desanimado.
  • Dirección sinuosa: Las líneas oscilan hacia la zona superior e inferior del papel. Esto denota inestabilidad emocional, un estado de ebriedad o problemas físicos en el momento en que se ha ejecutado el escrito.
  • Escritura cóncava: Se emplea este término cuando las líneas comienzan con un descenso o centradas y van ascendiendo a medida que avanza el escrito, para finalmente terminar en el margen derecho. La interpretación de estos casos indica que son personas que al principio pueden preocuparse por las nuevas situaciones, pero después avanzan sin problema.
  • Escritura convexa: En este caso las letras empiezan ascendiendo y terminan decayendo. Este tipo de escritura nos indica que son personas que al principio se muestran optimistas, pero que finalmente decaen. También nos indica que puede darse en casos de personas que no terminan sus proyectos.