Los alumnos de un instituto de Granada han dedicado cartas de amor a los ancianos de la residencia de mayores: “No estás solo. Si te hace falta llámame”.

Fuente: www.niusdiario.es

 

Se acerca el 14 de febrero y los estudiantes del instituto de la localidad granadina de Huétor Tajar han decidido cambiar el guion de San Valentín. Este año, el de la pandemia, sus misivas llenas de amor no estarán dedicadas a aquellos por los que suspiran en los pasillos. Las flechas de Cupido irán directas a otros, de los que les separan varias generaciones: los abuelos de la residencia de ancianos del pueblo.

 

PUBLICIDAD

“Son los que peor lo están pasando en los últimos días de su vida. La pandemia los golpea sin misericordia”, explica a NIUS Miguel Ángel Caballero, orientador y coordinador del proyecto que quiere además, con este giro, “acabar de una vez por todas con la idea tóxica de amor romántico”.

 

Más de 200 estudiantes del IES Américo Castro participan en esta iniciativa. Los buzones ya llevan días acumulando sentimientos en forma de carta. «Abuelo, no estás solo. Si te hace falta, llámame», escribe Antonio. No conoce la identidad de a quién llegará su misiva, pero sabe que sus palabras lo reconfortarán. «De mujer a mujer, gracias», le dedica Eva a una anciana. Y también, agradecido a toda una generación, escribe Javier: «Si tú no hubieses pasado por la vida, nosotros no estaríamos aquí».

 

Letras llenas de emoción que, en unos días, llegarán a las manos de los mayores. «Hay mucho que agradecerles. Han educado a los hijos y a los nietos. Han pasado momentos duros de la historia y, ahora, al final, se ven inmersos en una pandemia y, muchos, aislados», apunta el Orientador del centro que asegura que, gracias a esta iniciativa, los jóvenes aprenden a expresar sus sentimientos. «Es importante que sepan reconocer lo que sienten y expresarlo para que así el día de mañana no se queden con ese mal sabor de boca de no haber dicho un te quiero a tiempo», señala.

PUBLICIDAD

 

Además, señala el docente, se recupera una forma de comunicación que las nuevas tecnologías han apartado. «Hay alumnos que no saben enfrentarse a una página en blanco», se lamenta.

 

Este atípico San Valentín de la pandemia tampoco se olvida de otro colectivo vulnerable como el de los menores en centros de acogida, a los que también los alumnos del IES Américo Castro están escribiendo cartas. Y un tercer destinatario, la propia familia, de la que a veces nos olvidamos. Colectivos vulnerables que, ahora más que nunca, necesitan un mensaje de amor.